Para los jugadores más clásicos el nombre de Turok siempre será sinónimo de gran aventura, matanza de dinosaurios y máximo exponente técnico de su época. En cambio para los que comenzaron su andadura en la pasada generación significara algo totalmente distinto, un juego al que se le podían atribuir todos los sinónimos de fiasco, un producto defectuoso que nunca debió salir de la imaginación de alguien. Para ponerle remedio nos llega ahora esta nueva revisión del mayor depredador de dinosaurios.
Tras la desaparición de Acclaim, creadores originales del juego, Buena Vista Games adquirió los derechos de Turok y, con el desarrollo de Propaganda Games, decidió relanzar la saga. Por métodos de marketing, o tal vez porque todo lo que tiene que ver con los animales del jurasico y cretácico siempre han tenido mucho tirón, Turok llega con grandes expectativas, lo que se dice vulgarmente de que el marketing ha hecho que nos entre por la vista y sintamos ganas de probarlo, aunque ya se sabe que no es oro todo lo que reluce.
Encarnamos a Turok, un soldado que se incorpora a una misión para tratar de capturar a un enemigo con el cual el protagonista tuvo una estrecha relación en el pasado como ya se nos va narrando a modo de flashback desde el comienzo. La historia va afectando a sus nuevos compañeros y se va extendiendo con otros personajes del pasado, da el pego muy bien para un juego de este tipo. Aunque caben destacar varias cosas, y es que la historia trillada o no da el pego pero no así las personalidades de los personajes, que brillan por su ausencia de carisma. Casi todos parecen una copia de los arquetipos seguidos por el Gears of war, pero peores.
Las escenas cinematográficas con el motor del juego combinan planos sencillos y atrayentes con otros terribles que se ven secundados por un doblaje que va y viene como elgGuadiana, el primer contacto podría decirse que no es muy halagüeño y aun mas si cabe recordando su anterior entrega, pero como esto es Turok y queremos ver las armas de cuerpo a cuerpo junto con el arco no podemos sino esforzarnos en ver qué tal es su jugabilidad y seguir dándole una oportunidad. Por suerte al rato el juego va atrayéndonos un poco más, aunque no holgadamente. |